Son muchos los hogares que necesitan una reparación de persianas en Zaragoza cuando sopla el viento con fuerza. En la capital aragonesa, la ciudad del viento por excelencia, el cierzo sopla la mitad del año. Por este motivo, contar con una persiana de calidad y sin ningún problema puede proteger al hogar de las inclemencias del tiempo.

No obstante, si se usan mal las persianas con viento fuerte, es probable que tengamos que contar con la reparación de persianas en Zaragoza. Cuando hace viento fuerte, lo más recomendable es dejar la ventana completamente subida: así, la misma se expone mucho menos a las fuertes rachas de viento que soplan en la ciudad del Ebro. Eso sí, se debe estudiar la orientación de la ventana, puesto que de ello dependerá que la persiana pueda resistir. Son muchos hogares que en días de fuerte cierzo escuchan como la ventana retumba, con el riesgo de que exista efecto rebote entre persiana y ventana, haciendo que la propia persiana pueda salir hacia afuera. En este problema se pueden romper una o varias lamas, saliendo la persiana despedida.

En ciudades como la capital aragonesa, los persianeros optan por tomar la medida lo más alta posible. Con esto se consigue dar menos holgura entre guías, siendo la persiana más ancha, haciendo que sea más difícil que se salga de las guías en las jornadas que sopla mucho el viento. Este es el mejor sistema, en la ciudad, para evitar problemas con el viento, pero todavía así se debe tener cuidado y dejar la persiana arriba los días de fuerte viento del noroeste (cierzo).

Desde Cerrajeros Aragón te contamos cómo el cierzo hace de las suyas en una ciudad como la nuestra. Son muchos los clientes que acuden a nosotros para arreglar su persiana: el cierzo las daña.